Hermanos Juramentados de la Espada Negra
Operación Volver a la juventud
11-10-2015 14:55
Por Verion
Como sabrán algunos lectores que pasen por aquí, no soy una persona dada a las melancolías y suelo juzgar el pasado con bastante dureza, motivo por el que nunca entro en el gusto por las reediciones o el pensamiento de que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Supongo que en parte el motivo es que mi tiempo pasado fue peor, así que salvando ciertas cosas, lo cierto es que no lo echo de menos. Me he estado esforzando mucho en que me guste mi vida, y aunque no puedo decir que me guste demasiado, desde luego sí me gusta más que como era hace diez años, por ejemplo.

Eso no significa que no haya elementos concretos que no eche de menos. Uno de ellos es la sensación de irresponsabilidad y tiempo libre propia de la juventud. En este época este servidor suyo se dedicaba a jugar al rol día tras día, a veces varias partidas en el mismo día, y cuando no estaba jugando al rol estaba con los amigos hablando del rol y si no jugando a las cartas o lo que fuera. Es lo que tiene tener pocas responsabilidades.

Pero quiere la tendencia social que las personas adquiramos responsabilidades, y si bien este pobre jugador quisiera jugar mucho más, sus conocidos sí tienen unos problema de horarios y presencia que dificultan jugar de forma asidua.

Por esto mismo, planeé la operación “volver a la juventud”. Esta consistía en declarar cinco días de descanso y rol absoluto de la hermandad. Encerrarnos en el local y jugar al rol día tras día, partida tras partida sin ninguna responsabilidad, una vez ya hubiéramos editado nuestro juego.

Por desgracia la realidad es que esta intención no se pudo llevar a cabo por multitud de motivos, el primero de los cuales son las “TdN”, y el segundo las “LES”: no se le puede pedir a la peña que dedique un montón de días a Espada Negra cuando además hay muchos viajes en el horizonte.

Y aunque pudimos jugar nuestras partidas en dichos ámbitos, y disfrutamos mucho, no fue la operación “volver a la juventud”. Lo que hoy les traigo es una crónica de cómo para este servidor suyo la sensación surgió en un momento por sí mismo.

Supongo que en mi cabeza se dio un cóctel de sentimientos que comenzaron cuando la semana anterior fui consciente demasiado tarde, en el contexto de las jornadas abiertas de “Reino del Norte”, de que no había concretado la participación en las frikiolimpiadas. Esto se juntó con un problema de trabajo que me tuvo atareado lunes, martes y miércoles, en cuyos intermedios aprovechaba para escribir y pensar en… bueno, proyectos secretos.

Riesgo de nubarrones: 80%

El jueves lo dejé todo bien atado. El motivo, que tenía la campaña creada por Senshi que tiene la característica especial de que me lo estoy pasando como un enano. Tengo mucho cuidado de no perderme partidas, y llego a montar verdaderos líos para no faltar. En este caso viajé con la hermana Aileen y luego se incorporó la hermana Valiak en una parada cuando realicé el último trabajo de la semana (pulsar un interruptor). Finalmente en la partida nos juntamos con los hermanos Siul, Senshi y Exiria. Y tal y como esperaba, salí encantado, listo para gastar la motivación que mi personaje y yo nos habíamos hecho merecedores.

Al día siguiente me levanté muy cansado por la complicada semana, y me dirigí hacia las frikiolimpiadas sin demasiado ánimo. Ahí me reuni con los hermanos Sigeiror y Favnia, y estuvimos como siempre enseñando el material, haciendo demostraciones y expandiendo Espada Negra con bastante buenos resultados. Al final entre una cosa y otra me fui a dormir pasadas las cuatro de la mañana.

Riesgo de somnolencia: 100%

Había que madrugar para ir a las frikiolimpiadas, pero más aún, tocaba una jornada de lo más variopinta, como voy a intentar expresar. Por la mañana estuve yo solo en el stand, lo que me dejó ya en sí bastante cansado. No pude abandonarlo para comer, y solo pude tomar unas manzanas cuando de nuevo llegaron Favnia y Sigeiror. Se nos unió Carlos Variable al cual he de agradecer porque dirigió la partida de rol de Espada Negra, y así pude pensar la partida de la noche, y descansar la mente entre coreografías de star wars, cosplays, demostraciones del juego de mesa e hipnotizadores.

Y llegó la partida de la hermandad. Esta partida estaba puesta el día diez desde antes de que se me olvidara de que teníamos las frikiolimpiadas, y pese a que estábamos muy cansados, decidimos mantenerla (estuvimos a un pelo de cancelarla, ¡menos mal que no!)

Riesgo de grimdark hardcore: 120%

Entre que nos desplazamos al local, conseguimos alimentos y se ultimaron las fichas, empezamos sobre las doce de la noche. Se nos había unido Ashamu y Javi Umbrela, el cual esa tarde nos había echado una mano en el stand.

Se trataba de una partida de elevadísima dificultad que dio exactamente el resultado que cabía esperar, incluyendo grandes aciertos, notables malas elecciones y un montón de emociones propiciadas sin una enorme narrativa ni una actuaciones exageradas, sino por la misma estructura que propicia el ambiente, las reglas y los jugadores.

Y ahí sin darme cuenta, volví a la juventud. ¿Y qué me llevó a ese estado? Pues fue ir en el coche con Pilar, fue interpretar a Nelk en la partida de Senshi, fueron las coreografías y el hipnotizador de los frikiolimpiadas, fue trasnochar y no dormir, y finalmente fue ver a Sigeiror y los demás pelear, y al personaje de Carlos caer de una forma inesperada. ¿Cómo desapareció de mi cerebro toda responsabilidad, cómo volví a mi juventud, esa juventud de mierda con algunas cosas buenas, que ahora ha sido mucho mejor en todo?

Riesgo de responsabilidad: 0%

Llevé a Variable y a Ashamu a su casa. De acuerdo que eran las seis de la mañana y tenía que volver a levantarme pronto para ir a las frikiolimpiadas, pero no quería estar en otro sitio que con amigos. Y cuando volvía ya a casa solo con muchas horas sin dormir no corrí ningún riesgo de accidente porque estaba totalmente despierto, y de hecho no quería irme a dormir, quería que ese día durara mucho más.

Pero obviamente me dormí, y me desperté, como es mi costumbre, cinco minutos antes de que suene el despertador, un cacharro para mí inútil que solamente pongo por si falla mi reloj corporal.

Riesgo de soledad: 100%

Y en la última sesión de las Frikiolimpiadas ya solo quedaba cansancio y sueño, y por lo tanto una debilidad mental y emocional que anunciaba ya la vuelta al presente, cargado de decepciones, frustraciones, responsabilidades y combates, aunque también otras cosas buenas. Y estaba solo porque todos los miembros de la hermandad y personas afines descansaban de la importante tensión emocional que a su vez tuvieron en esa partida, “El sueño de Eriask” que también es el sueño de este creador. Un sueño del que ya voy despertando...


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