Hermanos Juramentados de la Espada Negra
Ni old school ni indi
31-1-2017 14:16
Por Verion
Doy una salutación particular a todos los que leen este artículo, y lo hago para señalar su ausencia absoluta de hostilidad. Quiero insistir en que lo que voy a decir lo digo sin absoluto mal rollo a despecho de que en otras ocasiones he podido hablar del tema con bastante mala leche que ahora no quiero reproducir.

Por lo tanto, no quiero abordar este tema tan frecuente, la dualidad entre old school e indi que tanto se ve por las redes sociales y que tantos artículos sesudos inspira, de una forma hostil, a la defensiva. Lo voy a hacer con espíritu constructivo.

Nunca me ha parecido muy adecuada la visión binaria de que lo que no tiende a lo old school es indi, y lo que no es indi es old school. Siempre he pensado que existen muchas dimensiones en las que una obra de rol destaca (o no), y esa recta tan simple es solo una de ellas. No obstante parece tener cierta importancia e incluso tener una relevancia en las corrientes de juego que tienen la voz cantante en nuestras redes sociales.

No puedo seguir sin señalar que esto puede ser, como muchos señalan, bastante engañoso, y que estas corrientes de opinión no sean más que un subconjunto pequeño de lo que “se juega” globalmente. Esto es un pensamiento muy interesante que probablemente sea verdad, pero como no podemos hablar de lo que no conocemos (porque está oculto en las mesas de juego de cada uno), solo podemos hablar de lo que vemos.

Yo creo que en este sentido se da una circunstancia muy especial, y es que se percibe mucho a las personas más mediáticas en internet, y que estas dan una sensación de que existe una “corriente de opinión”. Quizá esto sea falso y no haya tal corriente, o quizá incluso se cree artificialmente, pero en cualquier caso sí me parece que la mayor actividad de diferentes sujetos considerados como trascendentes da lugar a la visión de que dicha corriente existe.

Voy a seguir con el ejemplo actual que está basado en mi experiencia personal (y que ya refutará quien considere oportuno). Hasta hace relativamente poco tiempo, daba la impresión de que la corriente más fuerte en estos términos de opinión estaba en los juegos indi. Podría decirse que había una serie de adalides muy claros de esta forma de juego, como podría ser Jesús Magaña, Sirio Sesenra, Luis Montejano o Tiberio, quienes tenían mucha visibilidad con sus juegos, pero sobre todo con sus partidas emitidas. Ahora estos elementos están más ausentes, o en el caso de este último se ha pasado a un concepto diferente, y las voces que parecen estar más en el presentes podrían ser las de Carlos de la Cruz, Variable o los Enekos. Diría que, a diferencia del grupo “indi”, estos “Old school” no se centran mucho en emitir partidas por internet, sino que ponen toda la carne en el asunto de publicar en papel.

Dado que estos sujetos son bastante firmes en sus intereses, no creo que se pueda hablar de una moda impuesta por la corriente, ni mucho menos de un ciclo, sino, como mucho, de una casualidad que si eso está condicionada por fuerzas difíciles de analizar.

Y dicho esto, llega la parte que me atañe: yo me siento completamente fuera de ambos círculos. Y no me refiero como persona, que también, sino como jugador y publicador.

Para mí el hecho social es bastante evidente. Si hacemos caso a esta naturaleza binaria (que no hago), tendríamos tres tipos de personas. Los “yo solo juego indi”, los “yo solo juego old school” y los “yo le doy a todo”. Voy a dejar a estos terceros por el momento, y me centro en los otros dos.

La verdad es que me siento totalmente lejano a los “yo solo juego indi”. Y vamos, que no es que me lo sienta, es que ellos tampoco quieren saber demasiado de mí… ¡y desde luego nada de Espada Negra! En la época en la que parecía que “todo es fate” me resultaba hasta complejo decir según qué cosas sin sentir que estaba opiniéndome a la cultura mayoritaria. Y de hecho, a lo máximo que uno podía aspirar al jugar con alguno de estos sujetos, digamos, revolucionarios (por emplear la terminología de otro artículo) era a que probaran el juego y dijeran “a mí me parece demasiado Old School”. Hablamos de la época en la que en “Crítico” rechazaban cualquier aventura de Espada Negra.

Y ahora parece que no se encuentra con “solo juego old school” debajo de las piedras. Y aunque puedo tener conversaciones más cercanas con ellos, en general tampoco comparto para nada su visión que me parece bastante inmovilista, y tengo la sensación de que si digo que son juegos completamente gobernados por el azar, me estoy oponiendo a la cultura mayoritaria. Y de hecho, tengo la sensación de que cuando juego a Espada Negra con estos sujetos, digamos, radicales (por emplear la terminología de otro artículo), se sienten algo incómodo y me dicen algo como “déjame con mi dado de veinte, esto es demasiado indi”. Hablamos de la época en la que en “Vieja escuela” rechazan cualquier aventura de Espada Negra.

Y esto yo lo digo sin mala leche, de verdad, porque realmente creo que hemos tenido éxito recorriendo un tercer camino que algunos aceptan, y en realidad más que un tercero, unas cuantas dimensiones, y sin duda hay otras que recorrer. Creo que puedo argumentar de múltiples formas por qué esta visión de Old School vs. Indi está totalmente errada, pero esta basada en las reacciones sociales me parece… muy sintomática.

Una vez más me acojo a mi anterior descargo de responsabilidad. No pretendo proyectar hostilidad sobre nadie. Me parece magnífico el trabajo que ha hecho Tiberio y le tengo un gran afecto personal, y respeto mucho el trabajo de ambos Enekos. No me gusta el panorama que se despierta, no me gusta esa mentalidad binaria, pero diría que oponerse a ella es una necedad.

Si es que soy un blando...



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