Hermanos Juramentados de la Espada Negra
Influencias en fRáGiL
7-11-2017 11:13
Por Verion
Celica

Debo decir que casi todas mis influencias sobre ambientes post-apocalípticos son, mayormente, videojuegos y cine; muy por encima de la literatura. Ni siquiera puedo decir que haya jugado a muchos juegos de rol de esta temática. Quizá por eso siempre he considerado que mi visión de un mundo postapocalíptico era un poco “hollywoodiense”, en términos generales: demasiado basada en juegos y cine. Si tuviera que apelar a algún juego de rol con este tipo de ambientación al que haya jugado, ahora mismo sólo soy capaz de pensar en el juego de rol de Zombie, que probé hace muchos años. La gran mayoría de ambientaciones postapocalípticas que he jugado o dirigido, han sido personalizadas o de creación propia. Para quien se lo pregunte, no, yo no he leído Apocalypse World ni lo he jugado (de momento, claro). Así que puedo decir que enfrenté la creación de fRáGiL relativamente “limpia” de influencias roleras externas.

Siempre he visualizado los escenarios y el ambiente de fRáGiL como los que podemos ver en el videojuego The Last of Us, aunque sin zombies. Siempre ha sido mi referencia más inmediata, porque creo que su historia se asemeja, en el sentido de que “no ha pasado tanto” tiempo desde el apocalipsis, y casi todo el mundo a partir de cierta edad recuerda perfectamente cómo era el mundo antes. Los escenarios son decadentes y reflejan soledad y abandono, pero la naturaleza se ha abierto paso allí donde ya no vive el hombre, llenando de hiedra los interiores de los edificios, creciendo salvajemente entre el asfalto y el cristal. En resumen, casi se podría decir que el planeta no parece haberse inmutado por la cuasi-exctinción de la humanidad. La vida sigue, y se ha vuelto mucho más salvaje y dura que antes, pues en los países desarrollados la gran mayoría de gente no sabe sobrevivir en un entorno así.

En cuanto a la estética y las ilustraciones, en principio iba a ser bastante más sobria, aunque al final ha adoptado un deje grunge a lo Mad Max que tampoco le queda del todo mal, y que refleja lo destartalado que ha quedado el ambiente después del EMP. Si bien, os aseguro que el mundo de fRáGiL tiene poco que ver con esta película de culto. Al menos, desde mi punto de vista.

Otro elemento que tiene fRáGiL, y que también se refleja en The Last of Us, es el hecho de que el peor enemigo al que el hombre puede enfrentarse, son sus propios congéneres: asaltantes, bandas, caníbales... Incluso dentro de las comunidades formadas tras el EMP se encuentran líderes y normas crueles e inhumanas. Es algo que también se ve muy bien en películas como El Libro de Eli, Dredd o La Carretera. De algún modo, parece que cuando la sociedad acaba, la violencia aflora como opción para lograr la supervivencia en el individuo. Es irónico que en fRáGiL haya sido, precisamente, esa misma violencia la que ha acabado con la sociedad. Puede que Freud no estuviera tan ido del pancho como pensábamos, ¿no?

Respecto a la supervivencia, creo que he bebido mucho de The Walking Dead, particularmente de los videojuegos; y una vez más, La Carretera. A medida que va pasando el tiempo van quedando cada vez menos recursos aprovechables. Cada pequeña tontería se vuelve increíblemente valiosa, y eso es algo que se refleja muy bien en la película. Las comunidades también pueden pasar de ser un salvación a convertirse en un nido de problemas, como era en el juego de Metro o, una vez más, en El Libro de Eli. La compañía, en este tipo de ambientaciones, no siempre tiene que ser grata. Pero los personajes tampoco podrían sobrevivir mucho tiempo sin ella. Más ironías para la lista.

Hay algo que no podemos obviar: la locura es la verdadera guinda del pastel de esta ambientación; al menos, desde mi perspectiva. Esto le da a fRáGiL la opción de no sólo ser un juego de supervivencia, sino también de volverse un verdadero survival horror. Juegos como Outlast y Outlast: Whistleblower logran utilizar la locura como un elemento realmente terrorífico, que torna a las personas con trastornos mentales severos en verdaderos monstruos de pesadilla. Digo más, si jugáramos, por ejemplo, dentro de la perspectiva de un personaje con una esquizofrenia paranoide, podríamos experimentar persecuciones de personas que nos acosan y amenazan de manera constante, creando una sensación de agobio similar a la que podemos encontrar en juegos como Slender: The Arrival. ¡Y puede que nuestros perseguidores ni siquiera sean reales! Incluso podríamos re-inventar todo un mundo de fantasía, apelando a psicosis o a las alucinaciones, para que un personaje recree una serie de eventos en forma de una increíble historia de ficción sin que él sea consciente de que nada de lo que cree ver y oír es real, como ocurre en Hellblade: Senua’s Sacrifice. En resumen, las posibilidades son muchas a la hora de jugar con la locura, ya que se eliminan todos los límites racionales.

¿Qué decir de la psiónica? Lo cierto es que buena parte de los poderes han surgido del mismísimo DSMV, el manual diagnóstico de los trastornos mentales, aunque algunos de los que podemos encontrar en la lista sean un poco más inverosímiles o mainstream. Lo importante en este punto es la conexión que hay entre poder y locura.

El ingrediente religioso mezclado en toda esta locura también se respira en fRáGiL. Si tengo que recurrir a alguna referencia externa, la primera que me viene a la cabeza es Outlast 2. La idea de una comunidad de fanáticos que vive según las normas de su líder hasta rayar el fanatismo, bien sea por fe, por miedo o por cualquier otro motivo; me gusta. Te permite crear escenarios turbulentos y situaciones que pueden llegar a ser realmente grotescas o demenciales. ¿Hasta qué punto estaría dispuesto a llegar un personaje para no perder lo único que le da sentido a su vida después de perderlo todo? Sólo el planteamiento de esta pregunta puede llevar a los personajes a tomar decisiones muy extremas, o al menos así lo veo yo.

En resumen, el granito de arena que he querido aportar a fRáGiL es la perspectiva de un mundo destruido por la violencia, asalvajado por la naturaleza y en la que el peligro más acuciante es nuestra propia mente, con un puntito de horror personal y, quizá, un poco de perturbación aquí y allá.

Verion

Resulta interesante cuestionarse sobre las referencias de las que los autores hemos sido conscientes de cara a publicar una obra. En el caso de fRáGiL estamos hablando de un universo post apocalíptico, por lo que parece muy socorrido pensar en las obras más populares de este género, como puedan ser Mad Max, Fallout, o similares.

Yo soy de la opinión de que estas obras comparten ese elemento diferenciador de tratar la existencia de una humanidad desesperada en el seno de una civilización hecha pedazos. No obstante, la forma en la que el viejo mundo es destruido y el nuevo mundo emerge suponen la definición concreta. En este sentido decir que Mad Max es una influencia para fRáGiL podría ser parecido a asegurar que Willow es una influencia para Pathfinder.

Yo diría que el tema fundamental de fRáGiL no es el postapocalipsis, sino la locura que se interrelaciona con la destrucción de la sociedad. En este sentido va a ser fundamental el enfoque psicológico en el que cada persona queda encerrada en su propia identidad malograda por la pérdida, sin posibilidad alguna de escape.

Creo que una obra que trata bien este asunto son los comics de “Walking Dead”. En esta obra lo que podemos ver es que si bien los zombis dan miedo, lo que realmente es temible son las personas que, ausentes de toda ley quiebran los principios conocidos y crean sociedades enfermas y peligrosas. Creo que esta forma de pensar y de presentar la información es una inspiración fuerte de fRáGiL, y puede serlo también para terceros.

No puedo cerrar esta fuente de inspiración sin decir que la serie de televisión no cumple esta característica.

Quiero mencionar en esta lista la película Otra tierra. El que la haya visto sabrá que se diría que no tiene nada que ver, pero hay algo en el tono que me parece muy adecuado. Además, en mi opinión sí que hay un elemento impactante que altera la situación de todos los seres humanos y crea una sensación de vulnerabilidad muy importante.

Quedándonos en el género cinematográfico, me resulta fácil encontrar otra película en la que se trata la cuestión del hombre convirtiéndose en un lobo para el hombre, y esta es sin duda Apocalypse now. Creo que el culto de Kurtz podría ser completamente una sociedad de fRáGiL, pero el capitán Willard y otros también podrían ser influencias serias.

Quizá algo alejada nos quede también 12 monos, pero curiosamente esta también toca el tema de los cultos religiosos, las afecciones mentales y los mundos post apocalípticos. El tono del universo no se parece, pero aún así diría que es una influencia razonable.

Y para cerrar mi elección de películas, no podría dejar de añadir El club de la lucha, porque trata de que todos estamos ya locos.

Creo que ha llegado el momento de cerrar esta lista. No obstante no quiero hacerlo sin mencionar un juego de rol postapocalíptico, que en este caso va a ser La era de acuario, porque pese a tratar un mundo genérico su lectura me pareció muy inmersiva.



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