Hermanos Juramentados de la Espada Negra
Todos somos el gilipollas de alguien
16-12-2015 12:31
Por Verion
Una vez un tipo sabio me dijo: todos somos el gilipollas de alguien. No es una reflexión que me resulte en absoluto ajena, pero la forma de resumirlo en seis palabras me convenció, y desde entonces hago referencia a este hecho con esta misma frase. Creo que es algo muy real, muy humano, y en cierta medida un poco triste… y todo lo contrario.
Supongo que esto tiene que ver con la positiva diversidad necesaria para nuestra evolución. El hecho de que seamos todos bien distintos sería, en este sentido, la causa de que por mucho que creamos estar en lo correcto, siempre habrá alguien a quien estemos fastidiando o puteando.

Se me ocurre que esto tiene un ejemplo muy claro en la conducción. Seguro que todos (¡o muchos!) hemos tenido la sensación de que “ese de ahí” ha realizado una maniobra totalmente fastidiosa, pero, ¿acaso nosotros no nos equivocamos cuando vamos por un sitio que no conocemos? ¿No hemos puesto el intermitente mal en alguna ocasión, o nos hemos dejado el “warning” puesto? Seguro que esa acción molesta alguien.

Creo que parte del problema de todo esto puede ser la falta de comunicación. Tiendo a pensar que si todos nos hablásemos razonablemente podríamos entendernos con mucha más facilidad, en lugar de guardar rencores y odios, pero claro, seguramente con esta actitud me esté convirtiendo en el gilipollas de alguien.

También quiero que quede claro que este concepto no pretendo dar alas al relativismo moral que parece circular con relativa facilidad en nuestra época. Tengo unos principios muy claros que rigen mi conducta, e incluso tengo un credo con el que llevarlos a cabo, y si eso me convierte en el gilipollas de alguien me da igual. Ni aunque fuera el gilipollas de todo el mundo los cambiaría, sino al contrario.

Creo que en ese sentido, eso es lo que importa. Si uno se entristece por la diferenciación brutal que tenemos como personas, o cede a la presión y acalla su opinión minoritaria, entonces entramos en una tónica más que preocupante. Creo que para conseguir una convivencia sana todo el mundo debería decir su opinión sin que esto pesara demasiado en nadie, especialmente entre los que tienen la contraria. Y si luego se criticara su opinión, tampoco debiera importarle demasiado al sujeto. Este es, en gran medida, el valor de la diversidad que nos hace crecer.

Incluso a la opinión propia le viene bien enfrentarse a los argumentos que pueden desmontarla, bien para cambiar de idea si estaba equivocada, o para encontrar nuevos argumentos para defenderla con los que cimentar otras ideas futuras y afianzar nuestro intelecto.

Si todos somos el gilipollas de alguien, también hay un corolario: todos somos la esperanza de alguien. Ya sea en términos personales, románticos, comunitarios o los que sea. Quizá una persona encuentre en otra la fuerza para vivir, o simplemente una opinión que le despierte una sonrisa en un día arduo de trabajo en el que todo parece estar cuesta arriba. Quizá haya una persona deprimida que se sienta hermanada por un mensaje amigo, o quizá alguien con ansiedad entienda que el mundo no es un lugar tan malo porque tú estás con tu mensaje ahí.

Si todos somos el gilipollas de alguien, también somos la esperanza de otro alguien. Y el que opina que eres un gilipollas puede bloquearte o pasar de tu culo-opinión. Pero aquel para el que eres la esperanza no puede sentir tu apoyo si no te manifiestas.

Lo escribo en segunda persona aposta. Este artículo va dirigido a ti.



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Re: Todos somos el gilipollas de alguien
17-12-2015 08:03
Este artículo me ha tocado la patata Verion, en cuanto se despierte mi esposa seguro que lo comentamos, jeje.

Tan sólo querría compartir una reflexión que me ha suscitado. Así como ser el gilipollas de alguien no nos conlleva nada más que rechazo (aunque cuidado, que en ocasiones esto nos puede desanimar y hundir, e incluso convertirnos en el blanco continuado de alguien o muchos), ser la esperanza nos vuelve bombas de relojería potencialmente devastadoras (debido al alto grado de influencia y expectativas creados por nuestros silencios, palabras y hechos), además por supuesto de todo el respeto, apoyo y cariño que vive esa persona hacia nosotros.

Para terminar, sí me gustaría disculparme por mis palabras, pues soy consciente que plasmo mejor mi pensar y sentimientos de viva voz y no por escrito (falta de costumbre y saber hacer).

Gracias

Re: Todos somos el gilipollas de alguien
17-12-2015 14:04
Por Verion
Creo que si obramos impelidos por ese miedo a decepcionar, entonces el mundo podría convertirse en un lugar más gris y deprimente.

En ese sentido creo que hemos recorrer un camino en el que la esperanza no son las personas, sino las acciones concretas, de forma que no se creen ídolos, modelos de conducta y creadores de opinión, sino simplemente personas que interactuan, de forma que cada momento vital sea interpretado por el criterio y la sabiduría, y todos tengamos derecho a equivocarnos y ser corregidos.
Re: Todos somos el gilipollas de alguien
17-12-2015 18:24
Confirmo mi falta de destreza comunicativa con la palabra escrita, jeje. En ningún caso quería dar a entender que deberíamos promover el miedo a decepcionar y la inacción, solo evidenciar que la esperanza dipositada en uno mismo también creo que conlleva una responsabilidad, que no siempre he visto respetada ni tenida en cuenta, yo el primero.

Este tema me promueve inquietudes varias que van resurgiendo de vez en cuando y tus palabras las han reavivado de nuevo, así que gracias por compartir.

Re: Todos somos el gilipollas de alguien
18-12-2015 14:10
Por Verion
Entendiendo lo que quieres decir, y siendo consciente de que es verdad que las personas tienen una responsabilidad al expresarse, pues esta puede derivar en "vaya usted a saber", en verdad no es su responsabilidad, sino más bien la de la sociedad, y probablemente la del sistema educativo.

Un creador (y en realidad cualquier persona) debería poder expresarse libremente. Es mi humilde opinión.