Hermanos Juramentados de la Espada Negra
Ilustraciones, intenciones de compra y rol
21-7-2015 17:03
Por Verion
El otro día leía en google plus, la red social favorita de algunos roleros, que “El rol se muere en el momento en el que en un manual se valora antes y más las ilustraciones que su contenido”. Lo dijo Nebilim, que es una buena amiga personal y creo que también de la hermandad que no tiene pelos en la lengua y dice lo que piensa. Me indujo a cierta reflexión que ahora paso a compartir con sus mercedes los lectores, no sin antes aclarar que esto es un artículo de opinión (como todos los que pongo aquí, por otra parte), que no representa necesariamente la opinión de los hermanos como conjunto (no someto los artículos a ninguna revisión) y que lo que digo lo digo con el máximo respeto hacia Nebilim y su opinión, pues de hecho analizaré conceptos que incluso escaparán a su intención inicial pero que podían aparecer en diversos comentarios.

El mismo comienzo de la oración ya tiene en sí mismo un carácter que quizá se me haga demasiado pesimista. “El rol se muere en el momento el que...” parece indicar una tendencia muy fuerte basada en una costumbre de consumo que no tiene por qué ser mayoritario. No obstante, aunque quizá me parezca muy agresivo tampoco me parece mal porque tiene el potencial de señalar una tendencia que a algunas personas, entre las que me cuento, puede parecerles preocupante.

Quizá alguien pueda decirme en este momento que no es mi asunto preocuparme por las formas de consumir cada uno, que cada cual gastará sus chelines como quiera y que yo no tengo nada que decir. Esto es cierto, pero en la misma dirección en la que yo no puedo decirle nada a nadie, puedo escribir un artículo de opinión. Y mi opinión se parece un poco a la de Nebilim en el sentido de que creo que es mejor que las decisiones de jugar a un juego estén basadas en el texto interior y no en las ilustraciones u otros criterios quizá más superficiales, porque las empresas se someten muy rápidamente a la tiranía de los mercados y podemos tender peligrosamente a que lo que veamos sean productos de ese tipo. No es algo inusitado, podríamos señalar rápidamente al cine para tener un ejemplo evidente.

Tiendo a pensar que los juegos de rol tienen una característica diferenciadora con todo esto: de acuerdo que puede haber muchas personas que se compren un juego de rol porque sea bonito, pero si ese es su único atractivo, si no se ha hecho un buen trabajo para dotarle de las características aceptables para jugarse, pues parece que no se jugará, y entonces será un juego que se “muera”. Lo que muere entonces es la línea, no el rol en sí, que seguirá vivo independientemente.

Además ocurre como en otros ámbitos, que esto solamente afectaría a los juegos de rol comerciales y mainstream, con lo que quizá nos quedaría alguna escena independiente atractiva, y si no, los proyectos no comerciales en los que siempre se puede encontrar una solución para jugar lo que cada uno entienda que es “buen rol”.

Ahora bien, como creador de un juego de rol en el que hemos metido un buen mogollón de ilustraciones tengo algo que decir en la otra dirección. Parece de primero de editorial que un juego de rol tiene que tener una buena portada para llamar la atención de los que pasen por el lugar, y parece del segundo trimestre que las ilustraciones interiores también ayudan a que “la cosa fluya”. Definamos este flujo deseable de una forma más concreta.
  • Siempre se desea que el manual induzca al jugador a jugar al rol, para que sea ese juego de rol al que se juegue. Las ilustraciones ayudan a que esta dinámica ocurra de forma natural.
  • Muy relacionado pero no exactamente igual, las ilustraciones amenizan el texto. Es decir, lo hacen menos cansado.
  • Las ilustraciones sirven de refuerzo para los conceptos explicados en tanto que sean un ejemplo razonable de la situación citada.
  • Finalmente dibujan una imagen mental conjunta de lo que se intenta transmitir en tanto que se haya conseguido de una forma efectiva.
Quizá mi clasificación de este flujo sea un tanto difusa, no suficientemente disjunta, pero creo que transmite suficientemente bien la idea general que se busca (o por lo menos una parte de lo que yo busco).

Dentro de esta dinámica hay que ser eficiente, es decir, conseguir lo que uno se ha propuesto (incluso en esos términos difusos) sin entrar en otros paradigmas indeseados. Por ejemplo, es relativamente común que diferentes ilustradores acaben confiriendo cada cual un estilo de manera que no haya un criterio unificado suficiente (una salutación a todos los directores de arte), o que simplemente no transmitan lo que se desea.

En este sentido uno de los efectos que creo que no son buenos a largo plazo (y que yo no desearía) sería crear la comercialidad extrema convencidos de que esta nos daría lugar a una mayor atención momentánea. Está el clásico caso de las portadas (y no portadas) que aluden a la sexualidad de una forma demasiado evidente, y que sin ser el objeto de este artículo sirven bien como ejemplo.

Los márgenes de lo aceptable en este sentido a mí me parecen bastante difusos, y no creo que debamos caer en la auto censura (perniciosa) ni en la autojustificación (también perniciosa). Ahí los límites los ponemos entre todos de una forma muy social.

En este sentido no creo que ninguno esté exento de cierta comercialidad. Nosotros mismos pudimos haber puesto a unos tírticos sembrando patatas, y a su forma habría sido grande (quizá para la expansión de ambiente de Tirtie...), pero elegimos una notable batalla de unas personas contra el caos desde una perspectiva concreta. ¿Nos condena esto al infierno de los creadores vendidos? Yo creo que no, porque se buscó la expresión de los principios fundamentales que se querían transmitir, y que se repiten una y otra vez a lo largo del texto interior, y también en la parte de atrás del volumen.

Creo que mi conclusión principal es que no pasa nada en tanto que seamos honestos y que nos esforcemos porque la calidad de nuestros contenidos sea buena, como la de las ilustraciones que lo representan visualmente.

Es posible que precisamente el éxito comercial no alcance al que se comporte de una forma honesta y que en cierto sentido “el rol se muera” como nos dice Nebilim. Yo me dedico a la publicación de obras que intentan ser honestas, así que quiero creer que obrar de una forma moral es adecuado. Lo cual no quita que pueda equivocarme y que lo que a mí me ha parecido correcto y eficiente sea falso.

No quisiera cerrar este artículo sin citar que hay ocasiones en los que el trabajo creativo resulta tremendamente enriquecedor y satisfactorio en sí mismo, y que con los ilustradores se produce esta situación y da lugar a una representación visual incluso mejor que la que uno tenía en su imaginación. Ignoro si cuándo este vínculo se produce entre los artífices del ambiente y sus intérpretes artísticos, también se percibe en los destinatarios de la obra.


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