Hermanos Juramentados de la Espada Negra
Ocin, ¿en el camino correcto?
2-6-2015 15:24
Por Verion
Hace algunos años, ya muchos años, los que más tarde seríamos hermanos de la Espada Negra (nos contábamos por las orejas por aquel entonces) estuvimos hablando y pensamos que íbamos a poner nuestro material en libre disposición. Ahora no suena a mucho, pero hace ocho años sí tenía algo más de tela.

Creo en los principios que vienen implicados en el uso de licencias libres. Lo habré dicho muchas veces; no es para nada una simple cuestión práctica, creo que es la pequeña gran batalla que nos permitirá a todos ser pobladores del planeta mucho más libres y morales, y por lo tanto parte del camino hacia alcanzar una convivencia sostenible en el mundo.

Así que publicamos las novelas, el juego de rol, el juego de mesa... y alguna cosilla más. Y en un periodo de entreguerras me decidí a darle empuje a lo que entonces era una idea subyacente en la comunidad, el sustituto híbrido de Freak Times y Multifriki que se empezó a programar un miércoles, se abrió en alpha un viernes y en beta (su estado actual) un lunes.

Ahora miro ese primer número y ya siento... pasado. Se anunciaban las Net Con, se publicaba “Hitos”, se hablaba de “Scroll 1.0”, gloriosa semana, ¿verdad? Ahora ya se ha publicado el número diez y le andamos dando vueltas al número once, y no hay un motivo que haga pensar que esta herramienta vaya a detenerse.

Creo que el acierto de ocin es descentralizar la responsabilidad de buscar y publicar los contenidos. Tiberio siempre hacía referencia a que Freak Times le exigía demasiado tiempo y esfuerzo que no eran sostenibles. Ocin distribuye esta responsabilidad entre sus muchísimos usuarios, de una parte al elegir las noticias, y de otra al decidir si se publican y en qué orden lo hacen. No tiene apenas esfuerzo administrativo (cada vez menos, de hecho) y cada vez la comunidad lo utiliza más.

Uno de los detalles peculiares es que publicar en ocin implica aceptar que lo publicado es dominio público. No solo de una forma lógica, dado que se está publicando en el medio más abierto posible (y en la mayoría de casos incluso renunciando a la mención de autoría), sino que además explícitamente es así.

Para mí esto fue un aspecto totalmente natural de la creación de ocin. Su naturaleza como herramienta de la comunidad obviamente exigía que el resultado fuera propiedad del colectivo, no de los individuos que participaran. Y vaya, siguiendo este principio moral y desde mi punto de vista, lógico, las cosas han ido adelante. Y han llegado a tener participación en este vídeo.



En realidad es el segundo número, pero el primero no me gustó tanto porque era demasiado largo, y además el formato de dos presentadores le viene genial. En él podemos ver como Enrique Sabariego y Sirio Sesenra desgranan la semana rolera en función a los eventos retransmitidos en youtube (acumulados también en el calendario de eventos) y las propias noticias de ocin. Anoche y lo vi, y con lo reacio que soy a los vídeos, me lo vi entero.

Lo que me dejó pensando no fue la amena presentación de Enrique y Sirio. No fue el montaje concreto en veintitres minutos. Fue la sensación de cooperación natural. Es decir, Enrique y Sirio pudieron coger el material de ocin porque les gustaba, porque lo había elegido el criterio de la comunidad y porque era suyo, como de todos los demás. Hicieron su propia aportación porque quisieron, porque les mola esta comunidad.

Y mientras lo veía me sentí elevado por ellos. Sentí que aunque hoy la sociedad o la enfermedad me privaran de una vida próspera, habría sido un escalón hacia una mayor expresión de un concepto, el rol, y una comunidad que para mí son de una importancia máxima. Sentí ligereza, sentí exponencialidad. Me sentí parte de un proceso funcional y autónomo que movido por la voluntad humana de relacionarse transmite un mensaje al mundo entero: “Aquí estamos, queremos expresarnos y lo hacemos por buenos deseos hacia nuestros similares. No nos mueve la codicia, nos mueven los principios.”

Y me sentí inspirado. Sentí que esta fuerza podría abrir el camino a que el rol fuera una fuerza aún más positiva para la sociedad, libre de codicia, de indiferencia, de desidia y de arrogancia. Seguramente me llamarán cursi y exagerado, pero me da igual: si no fuera por el cariz religioso diría que me vi inmerso en un milagro social. ¿Adónde llevaría?

Ruego que los lectores me perdonen este desacostumbrado paréntesis de positivimo quizá injustificado. No sé a donde vamos por aquí, o siquiera si este camino nos llevará a algo más, o se detendrá, o se frenará, pero eso es lo que sentí, y en tanto que siga trabajando para seguir adelante creo que me puedo permitir este pequeño momento de sensibilidad, y que sus mercedes deben permitírmelo también.


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