Hermanos Juramentados de la Espada Negra
Trasteando con las redes sociales libres
30-10-2017 11:58
Por Verion
Durante los últimos días he estado dando un poco la brasa con Diaspora*, una red social en la que me me he hecho un perfil y en la que ando publicando cosillas de mis desarrollos, y en general de lo que me apetece.

En verdad esta afirmación no es del todo cierta. Tuve cuenta de Diaspora* hace años, pero la dejé inactiva porque me parecía que no servía para nada porque no había nadie en ella. ¿Hoy me parece diferente? ¿Ha mejorado el panorama? Pues más bien pienso que no mucho.

El caso es que considero muy importante dar uso a este tipo de herramientas frente a las redes sociales centradas en empresas, como es el caso de facebook, twitter o google plus. Alguien podría preguntarme cuál es la diferencia fundamental, y si bien hay muchas voy a intentar centrarme en dos.

La primera es que el código de Diaspora* es libre. Esto significa que podemos trastear con él, hacer modificaciones si nos parece, y desde luego ser conscientes de todo lo que ocurre con la información que decidimos volcar en ella, o la forma en la que se nos está mostrando la que vierten otros.

Esto para mí es muy gordo porque las redes sociales han demostrado una sumisión más que evidente a las necesidades económicas de las empresas que las sujetan. Por poner el caso más evidente, Facebook no solo muestra la información a su conveniencia (con un algoritmo totalmente secreto), sino que espía nuestra actividad para ofrecernos una publicidad eficiente.

A día de hoy incluso se empiezan a escuchar acusaciones de que las aplicaciones de móvil de este tipo (aunque también las de las tiendas) realizan escuchas incluso en modo pasivo para enviar nuestra información y ofrecernos así productos más adecuados. Esta acusación me parece algo exagerada porque tendría un impacto muy sensible en el uso de procesador y/o consumo de datos y batería, pero tengo la sensación de que con la mejora computacional, algún día será verdad.

Para mí esto ya sería un motivo suficiente para huir de la versión comercial de una empresa a la libertad de una aplicación libre, pero hay un segundo criterio por el que me parecen tan necesarias y es que son distribuidas. Esto significa que ni siquiera son propiedad de una fundación libre, sino que cada cual puede ejecutar el código por su cuenta en un servidor y crear un nodo que interactúe de forma coordinada con el resto.

Este principio es fundamental, pues permite la independencia absoluta, y en estos términos no solo hablamos de uso libre, sino de garantías de independencia con respecto a cualquier otra persona, y esta es la forma en la que a fin de cuentas debería funcionar internet. Es gracias a este principio que tenemos correo electrónico y páginas web, pero hoy en día la deriva social nos lleva a una forma de actividad muy diferente.

Desde este punto de vista, si el correo electrónico se hubiese inventado en este siglo, existiría el correo de google, el correo de microsoft y el correo de apple, y si quisieras enviar un correo a este tercero no te serviría con una cuenta del primero, así que nos veríamos forzados a realizar una cuenta en cada servicio mayoritario si quisiéramos poder escribirnos con las personas del mundo.

Si en ese perverso mundo una serie de desarrolladores crearan una alternativa libre y distribuida de correo como la que vivimos ahora, ¿correría la gente a utilizarlo? Pues probablemente no, visto lo visto. Como ya mencioné al principio del artículo, Diaspora* no está muy poblado, y a los que nos seduce solemos ser personas interesadas por el software libre.

Permitan que este honesto colaborador suyo regrese a dos mil trece, año en el que no tenía ninguna cuenta en red social alguno. Ya por entonces no me gustaba el concepto que representaban estas empresas, y creía más en la publicación en páginas web independientes que, entre otras cosas, no estuvieran llenas de censura y garantizaran que el conocimiento pervive con el paso del tiempo. Pero decidí hacerme una o dos cuentas para mover un poco Espada Negra. En este sentido me puse normas, y es que mis interacciones personales fueran limitadas y tendieran a formalizarse en otros medios más libres. También me dije a mí mismo que no me instalaría las versiones de móvil ni comprometería otros principios, cosa que creo que he mantenido.

Dentro de esta perspectiva, yo como individuo no tenía la necesidad de utilizar una red social, y por eso cuando encontré Diaspora* vacío, no me interesó. Entonces, ¿por qué ahora sí me parece interesante? Supongo que simplemente he reflexionado y quiero, en la medida de mis humildes posibilidades, promover el uso de esta herramienta libre que tanto mejoraría si más personas le diésemos uso.

Tengo que añadir que no es el único escarceo que he tenido con estas aplicaciones sociales libres, e incluso llegué a tener un nodo de quitter que no me terminó de gustar, y que cerré sin intención de reabrir. Aunque, ¿quién sabe? Con mi actual gusto por diaspora*, el futuro es incierto.

A donde yo quiero llegar es a que tenemos una alternativa bastante razonable, pero que, salvo algún tipo de evento muy raro, probablemente solo reciba el uso de activistas del software libre o de personas muy curiosas. Esto da lugar a una red posiblemente muy poco poblada, y eso es, a fin de cuentas el paradigma opuesto a lo que se pretende, puesto que el acto de compartir está evidentemente ligado a que llegue a otros.

Yo tengo bastante interés en el mundo del rol, los videojuegos y la novela, y creo que en ninguno de estos tres ámbitos hay una buena cantidad de participantes, o por lo menos no en castellano, pero creo que si una persona muy preocupada por estos asuntos no comparte en estos medios no lo hace, ¿entonces quién lo hará? Supongo que esta es mi forma de demostrarme a mí mismo que, aunque no tengo mucha fe en la humanidad, no soy un cínico que ya pasa incluso de los gestos más simples.

Lo malo de todo esto es que este es un asunto que simplemente trata de voluntades, de la voluntad de las personas por utilizar una u otra herramienta, y el argumento de “es que todo el mundo lo hace” o “es que todos mis contactos lo hacen” para mí es muy desesperanzador. Desde este punto de vista la humanidad tiene la voluntad de que facebook y google nos segmenten la información, nos mientan, y a fin de cuentas nos utilicen para enriquecernos mientras nos ofrecen los resultados a su forma.

Así que quien quiera lanzarse a esta aventura de colonizar el espacio abierto, mucho más libre que los ya conocidos países de las redes sociales privativas, los invito a participar junto con los que ya estamos dando vueltas por ahí. Y para el que quiera, adjunto la dirección de mi perfil. Cuando escribo este artículo ya tengo diecisiete contactos :)

https://joindiaspora.com/people/d995ef8043d83faf


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