Hermanos Juramentados de la Espada Negra
Algunas ideas sobre la deriva de publicidad moderna
25-11-2016 13:06
Por Verion
Aquellos de nosotros que vivimos preocupados por publicar nuestras obras vivimos con frecuencia preocupados por hacer que lleguen a cuantas más personas mejor, y no solo eso, sino que además despierten los sentimientos que hemos querido imbricar en ellos. Así que esto significa ahondar en el campo de la publicidad.

No será ninguna sorpresa para el que pase por aquí frecuentemente saber que a mí este es un campo del conocimiento que me parece extremadamente desagradable. No en vano diría que la publicidad es en sí mismo un camino relleno de defectos y maldades en el que la verdad es solo una cuestión que puede ser… valorable o no. Pero es, en cualquier caso, uno de los muchos campos del conocimiento humano de los que merece la pena saber, aunque sea para rechazar conscientemente sus prácticas y luego odiar un poco más la existencia para que así el día que uno se suicide lo haga sin mucha lástima por lo que deja atrás.

Aún me encuentro en ocasiones con personas que creen que lo que es determinante para que un artículo se venda es la calidad. En este momento veo a los expertos en publicidad partirse el culo discretamente. También hay quien piensa que la publicidad puede dar un empuje a un artículo, pero que a largo plazo lo que le va a hacer persistir es la calidad. Ahora los expertos en publicidad ya se están descojonando.

De verdad que si el lector es una de estas personas… es mejor que se vaya a leer otros artículos. O un anuncio de una bebida carbonatada con una antisalubre cantidad de azúcar.

En este asunto de la publicidad las cosas son muy extremas. No me hace falta referirme a divertidos eventos de, por ejemplo, el horrible mundo editorial para señalar la inmensa fuerza que de hecho ejerce no la calidad, sino los medios publicitarios solo alcanzables por las grandes empresas. Y por poner un ejemplo simple, algo así como un 40% del presupuesto de avatar (la película de James Cameron) se fue en publicidad. ¡Buah!

Por… ¿fortuna? La mejora de la tecnología nos permite hacer observaciones estadísticas cada vez más precisas que nos permiten quizá no obtener un camino firme y seguro, pero sí entender mejor dónde nos vamos moviendo. En este sentido hay una serie de estudios que se aglutinan bajo el término “neuromatketing” que han sacado conclusiones para mí muy reveladoras.

Quizá la más grande para mí es esa en la que se colocaron electrodos a unas personas mientras hacían sus compras habituales. Se comprobó que una gran cantidad de decisiones no se tomaban con la parte racional del cerebro (¿el cortex?) sino con la que se encarga de las emociones (¿la amígdala?). Dicho de otra forma, que en un asunto tan importante como nuestra alimentación no tomábamos decisiones basadas en criterios lógicos, sino emocionales.

En verdad esto los expertos ya lo tenían clarísimo, y cualquiera que vea cómo es la estructura publicitaria debería ser consciente también. Y no me refiero a los anuncios de televisión, sino a todo el maldito meollo, desde la posición que ocupan los artículos al colorido y forma de la caja.

A mí esto me lleva a preguntarme una cuestión: si en un asunto tan trascendente como la alimentación está tan claro que la racionalidad tiene muy poco que decir, ¿cómo será en las cuestiones de consumo? Porque eso no es ya un asunto vital, es mucho más secundario. Tiendo a pensar que ahí ya no es que gobierne la amígdala, sino la amígdala de la amígdala. La amígdala al cuadrado.

Volveré sobre esto más adelante. Por el momento quiero añadir una mención a otro de estos artículos de neurocosas que a mí me gusta leer. En el que voy a mencionar, se ponía a los sujetos grabaciones de políticos haciendo aseveraciones variadas. Como resultado se llegó a una certeza estadística de que los sujetos juzgaban a su candidato favorito con la parte emocional, mientras que el oponente era duramente juzgado con la parte racional. En serio, que esto es bastante gordo, porque eso de juzgar con las emociones… de verdad, es muy acrítico.

No he sacado el asunto de los políticos al azar, sino porque para introducir suavemente una temática nada secundaria que quería meter en el artículo. Para ello señalaré tres hechos que tienen una serie de similitudes cercanas. El primero es el resultado de las últimas elecciones de unos estados unidos, el segundo, la salida de un país de una unión de paises, y el tercero, el no sorpasso de un partido a otro partido. ¿Qué tienen estos hechos en común? Que las previsiones basadas en encuestas se equivocaron completamente. ¿Y qué tiene que ver esto con el artículo? Le ruego a su señoría que me deje proseguir con mi argumentación unos cuantos cientos de palabras, mi intención quedará clara al final.

Donde quiera que el arte de la publicidad es el de convencer a alguien de que consuma un artículo (un juego de rol, una marca de bebidas, un político), el de la estadística es el de prever cuál va a funcionar. Es una herramienta que no se basa en cuestiones especulativas ni en razonamientos especialistas sobre el sector, sino una inferencia basada en el Teorema Central del Límite.

La versión narrada de este importante principio dice que si cogemos una cantidad de experimentos ALEATORIAMENTE elegidos (esto es muy importante) la probabilidad de que esa muestra sea representativa es mesurable. Es decir, sabemos la probabilidad de equivocarnos. Y resulta que para… no sé, mil personas, la probabilidad de que sea errada es bastante pequeña.

No obstante esa presunción de elegir a los candidatos para una encuesta de forma aleatoria es complicadísima. No sirve de nada sentarnos a preguntar en el barrio de Salamanca (barrio rico de Madrid), sino que hay que evitar todo sesgo de edad, localización, ingresos, sexo… y eso es muy complicado. Si simplemente se realizan llamando por teléfono… ya partimos de un sesgo: tenderemos a preguntar al tipo de gente que contesta al teléfono, y en serio que eso es ya un sesgo. ¿En qué dirección? Bueno, ahí ya es aventurar.

El caso es que desde hace muchos años estas herramientas estadísticas venían siendo razonablemente efectivas. Creo que los que tenemos cierta edad tenemos el recuerdo de un político fundamental del sector guerrista de un partido de este país detallando la composición exacta del parlamento de… no me acuerdo qué año. Cabe preguntarse qué lleva al fallo actual de estas herramientas.

Yo en este caso tiendo a observar las casas de apuestas británicas. Para el que no lo sepa, en ese país anglosajón las apuestas son un vicio cultural muy arraigado, así que las empresas que se dedican a estos asuntos, gigantes no tolerados por ley en otros países, tienden a acertar mucho. Así que cuando se equivocan radicalmente (esto fue muy sonado) en algo como un referendum de la salida de una unión de países… da esa sensación extrema de sorpresa.

Este hecho se reprodujo de una forma muy apreciable en las posteriores elecciones al presidente de una unión de unos estados al otro lado del atlántico, donde un candidato considerado… bueno, muchas cosas, salió victorioso ante otra candidata que si bien no era muy querida, tenía todas las de ganar en las encuestas. Esto es otra vez muy chocante. Pero aquí ocurrió algo más, y es que no solo fue chocante porque desafiara a las encuestas, sino porque desafió a la publicidad.

Gracias, juez, por permitirme llegar hasta aquí.

Para cualquiera que mirara el fenómeno publicitario desde una perspectiva objetiva, la campaña de la candidata que no ganó era brutal. No estamos hablando simplemente de una publicidad razonable de una campaña, es que se salía de las fronteras y llegaba a países que no íbamos a votar nada, pero que de alguna manera influíamos. Ya se sabe, al “stablishment” no le gustaba el candidato que sí ganó, y puso todo su empeño en que no lo hiciera. Se dirigió a las amígdalas de todos nosotros, y nos condicionó una y otra vez porque querían a la otra candidata. Y no lo consiguieron.

Hay muchos artículos a este respecto, y dejo a los excelentes lectores buscar por su cuenta si no me creen, pero entre otras cosas se habla de una debacle de la publicidad. Se habla de que los medios impresos tradicionales han perdido todo el poder, y también de que la presencia en internet no es tan trascendental como la mayoría piensan. Se habla de “reinventarse” esa maldita palabra que normalmente significa “jódete y aguántate con menos”, pero se diría que más bien todos van como gallinas descabezadas sin demasiada idea de en qué tienen que “reinventarse”.

No pretendo decir que yo sepa hacia qué tienen que tender estas cosas, pero viendo que fallan tanto las encuestas como el poder de la publicidad, cabría establecer de que en esa correlación podría haber una causa común. Y no creo que sea que nos hayamos vuelto más críticos de repente, ¿eh?

No deja de ser posible que esta serie de fallos continuados no sea más que una serie de casualidades en las que simplemente no sabemos medir bien las muchas variables aleatorias implicadas. Cosa que podría ser, aunque de alguna forma creo que la tónica se podría ver en otra serie de decisiones posteriores. ¡Quizá algún lector esté ya tentado de pensar que el pueblo no está capacitado para tomar decisiones importantes!

Pero yo ahora quiero dar un paso atrás, volver a lo pequeño, y observar ese pequeño nicho en el que nos embarramos los poquitos roleros, con miles de básicos, algunas amplaciones, crowdfundings, preventas, éxitos y fracasos. Empresas más grandes que otras, y medios publicitarios a pequeña escala.

A lo que quiero llegar, y todo lo demás ha sido un calentamiento, es si esa causa desconocida (que en realidad es una hipótesis de trabajo, pues no tiene por qué existir) está también dentro de cómo se promocionan los artículos en nuestro sector.

En primer lugar podríamos ser de la opinión de que no. Se me ocurren muchos argumentos en defensa de esta opción, el primero de los cuales es el tamaño del sector: alguien podría decir que en un sector tan pequeño los medios publicitarios no tienen tanta importancia. ¿Pero en serio queda algún ingenuo a estas altura? ¿No se fueron hace mil quinientas palabras?

Ora idea en esta dirección a la que sí concedo crédito es que los medios que regulan el consumo están muy fosilizados en sus propias tendencias. Estamos hablando de tiendas, de editoriales, de distribuidoras y otros agentes tradicionales. ¿Es posible que esto sea verdad? Bueno, yo creo que no completamente… porque en todo esto ha entrado una herramienta de una forma muy evidente, y me refiero a esto del crowdfunding.

Porque… bueno, el crowdfunding no solo es un medio de obtener financiación, también es una forma de obtener visibilidad para aquello financiado. Porque cuando uno se dirige a los que lo pueden financiar y le están diciendo que, o apoyan con sus dineros, o no se va a crear el artículo, nos estamos dirigiendo ahí totalmente a su amígdala. Y sabemos que eso es muy funcional.

Y esto nos lleva a otra posibilidad, y es que de hecho la asunción del crowdfunding es, de hecho, ese cambio de publicidad que otros medios (como la política) no han aceptado todavía. Y no me estoy refiriendo a la forma de financiarse, ojo, sino a la forma de dirigirse al potencial votante/usuario/comprador, y decirle a sus emociones, “eh, eres parte de esto, o lo apoyas o todo lo que quieres se va a la mierda”.

Pero claro, esto es tan solo una idea. También es posible que esa posible crisis no haya llegado en sí, sino que esté por llegar y afecte también a estas herramientas de financiación colectiva de una forma que aún no sabemos prever. Quizá esté por llegar el muchas veces vaticinado ocaso de los crowdfunding de una forma que no sabemos anticipar.

Mencionaré, como añadido, que observo otros sectores con un interés personal, como el caso de los videojuegos en el que indefectiblemente habré de dar unos pasos en el futuro cercano. Creo que ese sector está mucho más claramente sujeto a avatares de este tipo, más rápidos y difíciles de analizar. La música es también otro muy evidente, y sin duda hay muchos más que siguen sus propios rumbos que quizá tengan cierta convergencia. Corresponde a cada cual establecerla, no obstante, con la dificultad añadida de vernos sacudidos por sus vaivenes.

Y como supongo que tras cuatro mil palabras ha cerrado el navegador prácticamente todo el mundo, el juez se ha ido a comer y el jurado está sobado, puedo decir las burradas que me apetezca.

Llevo hablando con publicistas desde hace años. De hecho llegan sin ser invocados, cada pocos meses. Unos dicen cómo tiene que ser una web, otros dicen que hay que manejar de una forma las redes sociales, y otros dicen que esto que hacemos de financiar nuestras obras y luego hacer un BROTHERFUNDING es un error comparado con la vía más tradicional del crowdfunding. Y yo sé que todos ellos tienen razón, que lo que hacemos es un desastre que limita nuestro potencial.

Pero la verdad, no creo que se trate de sobrevivir, sino también de merecerlo. Y lo que soy yo llevo esperando la debacle de la publicidad desde hace muchos años. Y si esto que vivimos es un traspiés superable fruto de ese debacle, creo que merecerá la pena, la verdad. Pero desde luego no puedo afirmarlo, y quizá lo que vivamos no sea más que el anticipo de algo peor, pues aunque pienso que vivimos en un mundo de mierda, sé perfectamente que puede ser mucho peor.




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Re: Algunas ideas sobre la deriva de publicidad moderna
25-11-2016 16:12
Bueno, ante todo aclarar que me dedico al marketing por lo que mi opinión está muy sesgada.

El marketing, es un producto en sí mismo. Eso implica que el que uno sea más caro que el otro o que tenga más cantidad que el otro, no significa que vaya a ser mejor (aunque es un buen indicativo). En los ejemplos que has citado anteriormente, no tengo datos de si la candidata gastó más que el candidato pero por lo que tengo entendido en EEUU los gastos son similares para ambos partidos, aun así la publicidad que ha llegado a España es una publicidad muy dirigida.

Trump y el Brexit tienen algo en común, la xenofobia. No se si es la palabra adecuada pero a lo que me refiero es al "que los extranjeros se vayan a tomar por culo de mi puto país". Era el mayor argumento a favor del brexit y es uno de los pilares de Trump. Dado que lo políticamente correcto es que todas las razas vayamos de la mano mientras cantamos juntos alguna canción pegadiza, aquí se ha hecho ver que Trump es un demonio y que el brexit es algo malo, cuando es más una cuestión de interpretaciones que de si es bueno o es malo. Esa ha sido la publicidad que ha llegado aquí y la gente la consume tanto que se creen que Trump era mucho peor que Clinton (cuando en realidad no era mucho peor y puede que fuese mucho mejor según se mire).

A lo que me refiero, en España parece que Clinton tenía mucha más publicidad que Trump cuando en realidad tenían algo parecido en cifras, sólo que en España se ha hecho ver mucho más a Clinton por un tema de publicidad interior (cuidado con tipos como este que quieren echar a los extranjeros, son el demonio).

El tema del brexit lo mismo. Aquí había un sesgo aún mayor porque en el resto de Europa no interesaba que saliesen así que se ha hecho ver todo lo malo del brexit. En UK en cambio el brexit tenía mucha publicidad a favor, y mucha en contra. No se cual tendría más pero había de todo.

Las encuestas son una risa. Lo primero si has trabajado con gente que hace encuestas te dirán las muchas que se han inventado solo para que les cuadren las cuotas que tienen que cumplir. Por otro lado la gente miente. No solo en las encuestas, por cierto. El que alguien diga que va a hacer algo no significa que vaya a hacerlo. Cuanta gente conoces que diga a los cuatro vientos que vota al PP? Pues han ganado.

El marketing vende y venderá, porque es a lo que nos dedicamos. A vender. Yo personalmente he vendido cosas tan dispares como ositos de peluche, cursos para ligar presenciales, muñecas hinchables de 6.000 dólares y bonos de casino aparte de muchas otras cosas y te puedo decir algo, he vendido productos de MIERDA que cuya calidad no es que fuese dudosa, es que era mala de cojones. Y se vendían como churros. Por otro lado he visto productos buenos que no compra nadie. El marketing tampoco es una panacea ni la purga de Benito, a veces no funciona. Yo mismo he creado campañas de marketing en las que había depositado mucha confianza y luego fueron un fracaso. Como todos los implicados que influyen en una venta, a veces también fallamos.

En los juegos de rol en Español tienes razón que es un nicho tan pequeño que no merece la pena ponerse en serio con el marketing. Con el dinero que se va a recaudar no hay para pagar mucho, pero eso no implica que hacer marketing no sea importante, se puede hacer marketing sin gastar mucho (o nada) y para ejemplo te voy a poner un producto que conoces. Espada Negra. A partir de ahora no lo llamaré producto por respeto a tí, que se que no te gusta esa palabra y lo llamaré juego. Lo siguiente es un análisis del marketing de Espada Negra desde el punto de vista de alguien que ha visto por encima como trabajais aunque por supuesto no ha hecho un análisis a fondo ni dispone de datos exactos.

En Espada Negra haceis un marketing cojonudo. Barato, efectivo y directo. Haceis lo que llamamos "fidelizar" clientela con el tema de la hermandad. Hacer que tus clientes se sientan parte de algo es la mejor manera de fidelizarlos (no digo que no sean parte de algo realmente, digo que lo importante es que lo sientan). Para muestra, 13 runas dónde el precio medio de la revista fue mucho mayor de lo esperado. Por qué la gente pagó más por la revista? Porque se sienten parte de ella y de algo más grande que un trozo de papel. Porque les interesa el proyecto y creen en él y porque os aprecian, ya no solo como autores sino como personas. Conste que no entro a valorar si su percepción es cierta o es una buena trama, lo importante para el marketing es que lo creen. El juego de cartas que vendeis (brotherfundeais) ahora va por el mismo estilo y, además, para incitar a que la gente pague más, le ofreceis contenido exclusivo a quienes paguen más que la media. Es una forma buenísima, a mi parecer, de venderlo ya que vais enfocados a un público muy dirigido, vuestro público.

Y para terminar, que un producto se venda bien hacen falta 2 de las siguientes 4 cosas.

- Un buen producto.
- Un buen marketing.
- Una buena marca que lo apoye.
- Mucha suerte.

Espada Negra vende porque es un buen producto (perdón) y tiene un buen marketing. Además ahora ya es una marca y eso también vende. Por ejemplo vendereis más juegos de cartas por llamarse Espada Negra que si se llamase Enanos Saltarines del Bosque Verde. Y si se llamase Dungeons and Dragons, vendería más.

Vaya por delante que sinceramente entiendo vuestra filosofía y que no haceis esto para "ganar dinero". Creo que lo haceis porque quereis llegar a más gente y para eso hace falta dinero, seguro que el dinero que ganeis del juego de cartas lo invertireis en más contenido de Espada Negra en lugar de compraros un yate, un Ferrari o cosas por el estilo... pero eso no implica que no useis técnicas de marketing para tener más éxito, lo cual no tiene por qué significar ganar más dinero.

Re: Algunas ideas sobre la deriva de publicidad moderna
25-11-2016 18:01
Por Verion
Un saludo, Urloc. Agradezco mucho la respuesta y tengo en amplia estima el esfuerzo que sin duda has realizado por sonar conciliador, si bien creo que no era necesario tamaño detalle. Particularmente no tengo problema en que se use el término “producto” al referirse a publicaciones de “Espada Negra”. En el pasado me he manifestado en contra del uso de este término, pero era en relación con que muchos autores parecieran concebirlo todo como “producto”. Yo sé que “Espada Negra” es una “obra” de la que se derivan una serie de “productos”, y no tengo problema en que se diga así, si bien yo tiendo evitarlo para sembrar el pequeño ejemplo que mi limitada posición me permita, pero que en cualquier caso se opone a fuerzas mucho más aplastantes.

Dicho esto, voy a proceder a responder a tu respuesta con el detalle que pueda. Me va a costar un poco e intentaré agruparlo adecuadamente, pero quizá me quede algo desgranado. Los artículos tiendo a corregirlos y estructurarlos más.

En la cuestión de valoración de cifras de estas campañas publicitarias me basé en fuentes y artículos que pueden estar completamente equivocadas. En cualquier caso no deja de ser un objeto interesante, pero en el mismo artículo ya reconocía que cualquier conclusión podía estar equivocado. No obstante achacarlo a la xenofobia me parece una explicación que… quizá sea, no sé, pero no me tiene del todo convencido.

Es verdad que las encuestas son algo "muy peculiares". Tal y como dices pueden mentir mucho y convertirse en sí mismas en herramientas publicitarias (con lo que prácticamente el artículo se da la vuelta sobre sí mismo). Pero en lo que la gente mienta mucho… permíteme con humildad te diga que quizá sufras un sesgo cognitivo: en mis círculos cercanos hay muchos votantes del PP que no tienen ninguna objeción en decirlo “a los cuatro vientos”. A mí, con mis sesgos cognitivos, no me sorprenden en absoluto sus resultados, si bien precisamente en las elecciones que perdieron en observé un aparato publicitario de su partido “opositor” muy superior, e incluso leí unos artículos sobre el asunto que me parecieron esclarecedores.

Creo que en todos estos asuntos te puedo dar bastante la razón, si bien en la valoración del “marketing” de Espada Negra me siento un poco diferente. Y entrecomillo la palabra porque creo que lo hacemos bastante mal, casi intencionadamente.

Por ejemplo, el citado precio de la XIII Runas fue superior al esperado, pero la cantidad de personas que aportaron fue inferior a la deseable. En este sentido creo que Espada Negra ha calado profundamente en algunas personas, pero no tanto en otras a las que espantamos por motivos que pueden ser objetivo de análisis. Esto no lo digo como un “deseo” de sus autores, sino por comparación con otras publicaciones del sector.

El caso del juego de mesa que vendemos y brotherfundeamos es aún más evidente. Las ventas (en este momento) por internet tienen un alto valor unitario, pero alcanzan a pocas personas, lo cual es problemático. Esto es a despecho de las ventas que luego ocurren en jornadas y demás, que comparativamente son mucho más altas (y yo de hecho espero agotar prácticamente la tirada).

Creo que habría tres cosas que podríamos hacer para conseguir una penetración más eficaz. La primera es entrar en el circuito de crowdfundings más tradicional (verkami) siguiendo la cadena de idea-financiación-creación que es la común, aprovechando el empuje del proceso de financiación colectiva. La segunda es “ser menor nosotros” para no ahuyentar a las personas (cosa que hacemos), y la tercera no sacar ampliaciones de Espada Negra, sino nuevos juegos en general.

Aquí te llevo la contraria especialmente a tu argumento de “la buena marca”. Bueno, siempre es bueno que haya una buena marca (como nosolorol, o la marca del este), pero en lo que se refiere a productos de rol y mesa, lo que funciona no son las expansiones, sino los básicos. Puedo remitirme a la actitud de los grandes, muy evidente, e incluso a números.

Yo lo veo de una forma diferente a la tuya. Cuando jugaba en entornos competitivos de juegos de cartas, se decía que el ganador siempre tenía tres cosas:
  • Un buen mazo.
  • Un buen día, sin errores.
  • Mucha suerte.
Para mí el mazo es “el buen producto”, el buen día es el “marketing”, y la suerte es la suerte. Este es mi punto de vista, que quizá esté equivocado.

De hecho, si me admites la pequeña reflexión, yo creo que el mejor camino económico que podríamos sacar ahora sería publicar un segundo juego básico, en el que reconociéramos haber cometido ciertos errores tanto de juego como de gestión, aceptando los errores y consejos externos, y sacar un nuevo básico, no de Espada Negra, sino de otra cosa. Creo firmemente que esto sería muy funcional a un nivel económico.

Bueno, quizá no nos creería nadie. En cualquier caso no creo que sea lo que vayamos a hacer, no porque perdiéramos al "cliente ya fidelizado" (que dirías tú), sino más bien porque nos mola lo que hacemos más que a un mono un plátano.

Te agradezco mucho el aporte. Espero que en cualquier caso mi respuesta te haya resultado incómoda.

A este paso duplicamos el artículo a base de comentarios.

Re: Algunas ideas sobre la deriva de publicidad moderna
25-11-2016 19:05
Gracias por el artículo y la respuesta, y el tono utilizado por ambos.

Para mí, un ejemplo de debate.

Re: Algunas ideas sobre la deriva de publicidad moderna
26-11-2016 07:32
A ver, voy por partes.

Estoy de acuerdo en que XIII Runas es un producto que no podía vender bien porque es un complemento de Espada Negra. Los suplementos, revistas, módulos etc de un juego de rol siempre venden menos que el básico. Eso es bastante lógico ya que nadie que no tenga el básico va a comprar suplementos (o casi nadie) así que ya de entrada te pones como máxima venta el total de los básicos que se vendieron. Quiero compartir unas reflexiones personales sobre lo que has dicho de "espantar" a la clientela que ya ha comprado el producto, pero que no compra más suplementos. Cuando alguien compra un básico del estilo Espada Negra por crowdfunding lo hace por los siguientes motivos.

1 - Por compromiso. Hay gente a la que le puedes caer bien, son tus amigos o conocidos o familiares y, a pesar de todo ello tu trabajo no les interesa. Pero quieren colaborar porque te aprecian o simplemente por hacerte la pelota o porque esperan que algún dia tu hagas algo parecido por ellos.

2 - Por coleccionismo. Hay mucha gente, más de los que muchos creen, que compran juegos de rol porque les gusta leerlos y coleccionarlos. Muchos leerán el juego pero no lo jugarán nunca. Por lo general este tipo de compradores tienen ya muchísimos manuales y no han jugado ni a la mitad.

3 - Para "frankensteinarlo". Compran el juego porque les parece interesante una parte del mismo y piensan usar esa parte que les interesa. Puede ser la ambientación, puede ser las reglas de magia, puede ser el sistema... en general este tipo de compradores "hace" sus juegos de rol con piezas de otros.

4 - Para jugarlo tal cual. Este es el usuario que lo compra para leerlo y jugarlo tal y como está en el manual o con alguna regla casera. Vamos, el jugador de rol de toda la vida.

Bien, de los 4 tipos anteriores, elimina los tres primeros de la compra de suplementos. Alguno puede que compre... pero por lo general no lo harán. El primero es el que tiene más posibilidades, depende del nivel de afinidad que tenga con vosotros o el nivel de peloteo que quiera imprimir, pero los otros dos muy pocos o ninguno comprará suplementos. Y del cuarto grupo restante hay que entender que habrá una parte a la que no le gustó el juego, otra que no se entera de que hay un suplemento a la venta y otra que con el básico le vale. Resta todo esto y ya ves porque se vende mucho menos XIII runas que el básico y esto sirve para cualquier juego de rol.

Con toda la chapa anterior, quiero decir que no es que "espanteis" a nadie. Es que es lo normal. (joder la de letras que me hubiese ahorrado diciendo esto antes.)

Pero producir básicos es mucho más complejo y costoso que suplementos tipo XIII Runas. El sistema hay que testearlo y eso puede llevar mucho, pero que mucho tiempo. Igual testeasteis el sistema de Espada Negra durante años antes de publicarlo. La ambientación general cuesta mucho de desarrollar si es una ambientación bien hecha y el feeling del juego cuesta mucho de decidir. Una vez tienes eso, producir suplementos es muy fácil. De hecho para un experto en Espada Negra como cualquiera de los que lo crearon, le puede costar más tiempo escribirlo, maquetarlo e imprimirlo que crearlo. Hacer otro básico tan sólido (creo que es la palabra exacta que se aplica) como Espada Negra llevaría mucho tiempo e invertir ese tiempo sólo por ganar el dinero que se podría ganar no es rentable, por lo que seguir con los suplementos me parece algo bueno.

En realidad habeis sacado un segundo juego o varios, el juego de mesa. Reconozcámoslo, no tiene nada que ver con Espada Negra el juego de rol. Las ilustraciones y poco más. Porque uno es un juego de rol y lo otro es un juego de mesa. Y vende por los 4 motivos que he expuesto antes (menos el de frankensteinarlo supongo), ya que es un juego nuevo pero habeis aprovechado la marca de Espada Negra que ya teneis. Hay a quienes esa marca le importa un pimiento y compra el juego porque le gusta cuando lo ve, o porque ha jugado un torneo en unas jornadas y le ha hecho gracia. Estos juegos se venderán mejor que el juego original en jornadas. Espada Negra no me parece un "juego de jornadas" si me permites la expresión y no creo que luzca mucho en ellas por lo general.

Con todo, usais marketing. Vais a jornadas, organizais torneos, explicais vuestro juego a cualquiera que os quiera escuchar y algo de redes sociales haceis. Espero que tras debatir conmigo cambie un poco tu percepción sobre el marketing. Se puede hacer marketing para vender un producto o para divulgar una obra. Se puede hacer para algo tan altruista como recaudar fondos para un comedor social o para venderles tabaco a niños de 10 años. El marketing en sí mismo no es una herramienta malvada, es algo necesario para llegar a más gente y depende de cómo se use se puede discutir si es bueno o malo. O ético o no ético.

Por supuesto, a veces hareis cagadas y malas decisiones. Las hago yo después de años en el gremio...

Re: Algunas ideas sobre la deriva de publicidad moderna
27-11-2016 22:51
Por Verion
Si bien tus razonamientos anteriores me conducían por un camino que, sin querer recorrer, me parecía muy certero, este último comentario no me lleva en una dirección que yo considere, desde mi punto de vista, igual de acertado. No obstante una vez más agradezco la participación, el notable esfuerzo y desde luego el tono.

En primer lugar discrepo en que esas cuatro causas que citas sean las que generan apoyo. No me meto con los motivos por los que las personas deciden participar en un proceso de financiación colectiva, o simplemente hacer una adquisición, pero creo que puede haber más motivos, como por ejemplo que le gusten las ilustraciones, y eso no es coleccionismo.

Quedándome en el terreno de lo que puede ser estadísticamente trascendente creo que te dejas por lo menos un grupo importante, y es aquel que simplemente quiere ayudar. No por compromiso, ni coleccionismo, ni jugar ni nada así, sino simplemente que quiere ayudar. Y probablemente otros que no se nos ocurran en este momento y que no queramos compartir.

Tampoco el resto del análisis me parece en sí completo, porque he observado muchas tendencias que a mí me resultan extrañas, como por ejemplo que cuando se sacan expansiones, hay un repunte de la venta de básicos. Esto es natural para algunas personas, pero desde luego no para mí.

Pero yo cuando digo que espantemos a la gente… no lo digo como excusando los resultados obtenidos, sino porque lo sé individualmente. Sé que hay personas cabreadas que eran participantes del crowdfunding. No sé cuántas, eso desde luego, y creo que en cierta forma, como dices, la cagué. Personalmente.

En cuanto a la cuestión de los básicos y demás, no creo en esa cuestión de complejidad que dices. En verdad es un asunto que no puedo verter en un debate público porque es uno de esos tabús que cabrean mucho a las personas, y no es que no sea por no decir lo que pienso, es que las continuas batallas me han llegado a causar cierta ansiedad.

No obstante no necesito exactamente esa argumentación. Te diré que estás teniendo demasiado en cuenta el factor “tiempo empleado”, cuando en nuestro colectivo y en la mayoría no es en sí un criterio que sea tenido demasiado en cuenta. Desde mi punto de vista un XIII Runas son 64 páginas a color, y un básico son 300 y pico, y voy a trabajar lo necesario para que estén, en mi opinión, bien, y ya está. El coste, por lo tanto, es el de imprenta.

Tampoco reconozco exactamente que el juego de mesa tenga nada que ver con el de rol. Creo que tienen en común el mensaje "hardcore", lo que implica una estructura de juego que reclama una forma de divertirse y una mentalidad que sin ser la misma, es afín. Quizá no sea trascendente para la reflexión, pero desde luego quería aportarlo.

Lo que finalmente no me ha convencido ha sido el último párrafo. Es decir, entiendo tu punto de vista, y de verdad que no considero al sector malvado en sí mismo, como tampoco pienso que los empleados de los bancos sean encarnaciones del mal. Pero aún así me manifiesto en contra del concepto, de la misma forma que puedo manifestar en contra de la violencia y ejercer la “legítima defensa” si se me ataca.

Lo que quiero decir es que me parece fatal que el marketing pueda utilizarse para recaudar fondos o para vender tabaco a los niños. Creo que un comedor social debería funcionar sin publicidad, es más, creo que debería encargarse el estado sin hacer publicidad de tipo alguno.

En un sentido creativo de este servidor tuyo, veo a la publicidad es un acto de defensa necesario para establecer comunicación, algo que yo personalmente no querría hacer porque yo lo que quiero es crear y comunicarme, y sobre todo conocer personas en el proceso con los que disfrutar de aficiones comunes. Es este el sentido en el que te digo que sí que ejercemos cierto marketing, es verdad, pero no muy entrenado, más bien ineficiente, a desgana y deseando estar en otro sitio. Un poco como cuando lo agreden a uno y ejerce la legítima defensa.

Supongo que me he pasado de pesado, y de verdad que agradezco el esfuerzo que has hecho por iluminarme con tu experiencia. Y de verdad que ha sido enriquecedor, pero supongo que la triste verdad que está detrás de mi manifestación es que no me gusta el mundo en el que vivimos.

Re: Algunas ideas sobre la deriva de publicidad moderna
28-11-2016 09:41
Creo que me expliqué demasiado en "jerga" de marketing. Tendemos a agrupar a los usuarios en grupos con intereses/características parecidas para poder "explotarlas" y así vender más. Por ejemplo los que quieren colaborar entran en los de compromiso ya que al fin y al cabo el producto les importa menos que el sentir que han participado o colaborado y a estos usuarios se les atrae conociendo gente, siendo buena gente o haciendo redes sociales. Para el caso son lo mismo que los colegas de toda la vida.

A los que compran porque les gustan las ilustraciones los meto en coleccionismo porque el fin y al cabo su idea no es jugar al juego. A los coleccionistas les gustan los libros cuidados, de tapa dura, si es posible numerada y firmada y que se note que el libro tiene calidad. Y eso se aplica también a los que compran por las ilustraciones, que lo harán en mayor medida si esas ilustraciones lucen más con mejor papel etc... Por ejemplo al que le gusta comprarlo para jugar a veces le jode que el libro sea muy guapo porque en las mesas de rol los libros se deterioran bastante. Por supuesto que hay más motivos para comprar un juego de rol, pero son tan minoritarios que a nivel de marketing se considera "despreciable". Si ya se que la palabra suena mal, pero es como se llama. Es como si quieres vender botas altas hasta la rodilla, el segmento de hombres de 65+ años lo considerarás despreciable. Claro, alguno comprará pero no vas a dirigir tus esfuerzos a eso...

Pero vamos, la idea es agrupar a los compradores por intereses/cualidades y era solo para explicar los motivos por los que se venden menos suplementos que básicos, ya que hay algunos grupos que entre sus intereses no están los suplementos.

Cuando sacas un suplemento se venden más básicos porque hay quienes no conocían el juego y la publicidad que has hecho para anunciar el suplemento (así sea sentarte en un tenderete en unas jornadas) hacen que haya gente que lo conozca y se interese. Es también posible que algunos vean el suplemento y entonces crean que el básico merece la pena por estar más completo. Pero es algo que sucede en todos los segmentos. Cuando tienes una marca y sacas un complemento a un producto que tenías, el anterior sale beneficiado también. (lo que llamamos "branding").

Bueno, entiendo que no quieras entrar en ese debate que a muchos les toca los huevos, pero si me permites lo haré yo y si quieren que me los toquen a mí. Estás en tu derecho de no querer ganar dinero con tu juego porque como te gusta lo que haces en el proceso ya estás sacando un beneficio. Tu beneficio es lúdico/cultural/loquesea en lugar de económico y te das por contento y satisfecho. Me parece perfecto. Es por eso que te da igual el tiempo empleado y lo entiendo. Pero esto venía porque la decisión de no sacar un básico cuando tienes uno que funciona me parece buena y a tí también. Por motivos diferentes, pero para el caso lo mismo.

A ver, tanto el juego de rol como el de mesa son juegos pero no se parecen mucho no... para empezar los juegos de rol suelen ser cooperativos mientras que los de mesa son competitivos (por lo general y creo que se aplica a los que estamos hablando). Y por otro lado, si al juego de mesa le quitas las ilustraciones de espada negra y le pones unas de pokemons, con las mismas reglas el juego sería coherente.

Lamentablemente la publicidad es necesaria. Desde las grandes campañas multinacionales en todos los medios al tipo que está en un puesto de mercadillo gritando "TODO A UN EURO!!" la idea es hacer que la gente se entere de lo que vendes y es tan necesario que aun no gustándote tienes que hacerlo en mayor o menor medida.

Por mi parte encantado de tener un debate con una persona que tiene unos pensamientos radicalmente opuestos a los míos de una forma respetuosa y productiva. Yo también he aprendido de esta charla pues ese era el objetivo. Sé que tú nunca pensarás como yo y yo tampoco pensaré como tú, pero creo que un debate sano y productivo pasa por que su objetivo no sea el de convencer a tu interlocutor (y mucho menos que el objetivo sea convencer a terceras personas que ven el debate).