Hermanos Juramentados de la Espada Negra
fRáGiL y el DIY
14-12-2017 11:17
Por Verion
Uno de los paradigmas que siempre me ha importado en cada una de mis acciones es que estas estén en cierta sintonía con las virtudes del DIY que ya he mencionado en algún artículo anterior. Creo que fRáGiL representa completamente esta situación desde muchos puntos de vista.

Para el que no conozca el citado paradigma, DIY son las siglas de “Do It Yourself”, o sea, “Hazlo tú mismo”. La idea es que uno tenga la capacidad de meter bien las manos en los que sea que haga, de forma que aumenten sus capacidades cognitivas, obtenga mayor independencia y tenga la capacidad de reparar, ampliar o mejorar los usos de sus… bueno, cosas.

FráGiL toca frontalmente el asunto porque la temática en sí ya es DIY. En un mundo en el que la tecnología no funciona y todo se hace ha base de cacharrear con chatarra, eso de ser un manitas no es una alternativa sino una necesidad.

Pero evidentemente esta no es la única característica en la que fRáGiL es DIY, sino que este paradigma va a implicar en buena medida a los jugadores.

En primer lugar está la lógica cuestión del material implicado. Hemos hecho un esfuerzo consciente porque no requiera elementos complicados, y como tal utiliza cualquier dado que podamos tener en nuestras manos, y si no los tenemos, siempre podemos hacernos unos con los cachos de la portada de un cuaderno o con las inútiles monedas que nos queden.

El único elemento adicional que se puede llegar a requerir, y no es en absoluto necesario, es una baraja francesa que nos permite generar contenidos aleatorios. Tengo que añadir que esta baraja también puede ser utilizada para generar el azar de la misma forma que los dados, y de hecho cuando jugamos online solemos hacerlo así. En este sentido una baraja puede ser más completa y muy fácil de transportar, pero hay que tener en cuenta que para utilizarla como dados, hay que devolver las cartas cada vez que se hace una extracción y barajar bien el mazo completo.

Otro aspecto en el que fRáGiL es DIY es la licencia. Ya he escrito en el pasado sobre el tema, pero no creo que esté de más traer el tema: los jugadores pueden modificar fRáGiL en la forma que quieran y publicar sus obras, incluso con carácter comercial, sin pedir siquiera permiso a autores o editores implicados. Las únicas condiciones son (1) que se publique con la misma licencia y (2) que se mencione a los citados autores.

Me parece importante tratar la cuestión de los formatos. Por una parte está el de la web y pronto el PDF (¡y la app de android!), pero creo que uno de los más importantes es el manual físico en formato ligero y manejable. Creo que en este sentido no hay que entender a este libro como un objeto mutable, sino como una herramienta que nos permite crear otras obras.

En este sentido las herramientas deben cumplir con algunas características funcionales. Es decir, de nada nos sirve una multiusos si pesa diez quilos, o una palanca si se parte. El manual de fRáGiL va a ser muy transportable por si tamaño (A5) y ligereza. La editorial ha pugnado en este caso porque las portadas tengan solapas. Yo no soy del todo amigo de esta opción, pero no cabe duda de que añade entereza y evitará que las esquinas se estropeen, así que en este sentido hay otro punto a favor.

Y aunque no sea del todo común, no hay que desestimar las posibilidades de este formato para incluir notas a lápiz, de forma que si algún día realizamos añadidos o modificaciones consensuados por nuestro grupo de juego, podemos incluirlas. No creo que esta sea la idea del juego, pues si modificamos el reglamento perderemos la posibilidad de jugar con otros supervivientes, pero aún así, es una opción completamente aceptable.

Pero dejando el continente atrás y volviendo una vez más al contenido, creo que uno de los aspectos por los que fRáGiL es DIY es que su metatrama no es concreta, sino global. Es decir, nos ofrece unas condiciones base comprensibles y estructuradas, pero deja a nuestro libre albedrío el elaborar las condiciones particulares de cada entorno de juego. Ya sabemos que ahora mismo hay grupos haciendo partidas y campañas de fRáGiL y obviamente han creado sus entornos puesto que nosotros no hemos publicado nada al respecto.

Como ya señalé en el pasado, todos los juegos de rol son un poco DIY, y en parte es su encanto principal, pero los detalles pueden llevar a todo lo que rodea el juego a estos desarrollos personales, o más bien a la continuidad de la línea por parte de la editorial o los autores. En el caso de fRáGiL se fomenta lo primero, a despecho de que los autores originales podamos publicar más material en el futuro.

Aunque en este sentido cualquiera puede hacerlo. Pero como este artículo no va -principalmente- de licencias, me despido hasta el siguiente.


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